“Chiquito” Romero se retira del fútbol y comienza una nueva etapa como DT
Sergio Romero tomó la decisión de retirarse del fútbol profesional después de lo que fue su última experiencia en Argentinos Juniors. Chiquito, que en febrero pasado cumplió 39 años, tuvo algunas propuestas en el mercado pasado para mantenerse en la actividad al menos en 2026, pero por cuestiones familiares decidió poner punto final a su carrera y ya tiene claro qué hará en el futuro: se lanzará como entrenador.
Según pudo averiguar Infobae, el emblemático arquero de la selección argentina estuvo a la espera de conseguir club en el último mercado, pero el requisito excluyente era no moverse de Buenos Aires y las ofertas que le acercaron no le terminaron de cerrar. Inclusive barajó la chance de tomarse un semestre sabático luego de rescindir su contrato en Argentinos, pero en las últimas semanas empezó a tomar con cariño la idea de colgar los guantes y calzarse el saco de DT.
A mediados de enero, había comentado en una entrevista con DSports Radio que tenía intenciones de mantenerse en actividad siendo titular de algún equipo o hasta aceptando ser suplente. “Si no se da, estoy preparado para cruzar la línea y empezar una carrera que seguramente será hermosa”, declaró el misionero, que se recibió de DT en 2023 cuando jugaba en Boca y ya tiene armado su cuerpo técnico.
El golero surgido en la cantera de Racing especuló con un posible llamado de la Academia tras el alejamiento de Gabriel Arias aun sabiendo de la titularidad indiscutida de Facundo Cambeses. Sin embargo, su relación con la entidad de Avellaneda no terminó de la mejor manera y Gustavo Costas, basado en cuestiones futbolísticas, tampoco decidió ir por él y repatrió a Matías Tagliamonte de Unión de Santa Fe. En su momento, Romero aclaró que su deseo era ser director técnico principal y no ayudante de campo ni entrenador de arqueros.
“Tengo todo pensado y armado para el momento que me decida. Voy a dar el paso sin ningún problema. Veo mucho fútbol, me gusta ver en todos los países y ligas, hasta el ascenso. ¿Mi estilo como entrenador? Como decía Menotti, el fútbol son momentos, nombres y amoldarse al plantel que te toca. Jugar en Europa y ser dirigido por Van Gaal, Mourinho, el Tata Martino y Alejandro Sabella me fueron dando herramientas para encontrar el camino”, reveló hace un par de meses el ex guardameta, que en el tramo final de su carrera acusó varios problemas en una rodilla que seguramente hayan adelantado el punto definitivo.
Aunque el Dibu Martínez persigue el desafío personal de arrebatarle el honor, Chiquito se mantiene como el arquero argentino con más presencias en la historia de la selección argentina: registró 96 encuentros contra los 57 del marplatense. Luego de ser campeón mundial Sub 20 en Canadá 2007 y en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, Romero fue promovido a la Mayor por Diego Maradona, quien le concedió la titularidad en el Mundial de Sudáfrica 2010. También fue figura en el equipo de Sabella en Brasil 2014, mientras que fue desafectado por Jorge Sampaoli a última hora previo a Rusia 2018 por un problema en su rodilla. Fue parte de la generación que no logró quitarse la espina en las finales con la Albiceleste: cayó en los duelos decisivos ante Alemania (Brasil 2014) y Chile (Copa América 2015 y 2016).
Surgido en Racing, el golero de 1,92 dio el salto rápidamente al exterior y firmó en AZ Alkmaar de Países Bajos. Luego militó tres temporadas en la Sampdoria y una en Mónaco antes de arribar a Manchester United, donde consiguió varios títulos y se mantuvo durante seis temporadas a pesar de no poder ganarse la titularidad indiscutida en ningún momento. El Venezia de Italia fue su último paso europeo antes de retornar al fútbol argentino: Juan Román Riquelme lo tentó para llegar a Boca y la rúbrica se gestó en 2022. El último pico de rendimiento en su carrera profesional fue a lo largo de la Copa Libertadores 2023, en la que se lució en las tandas de penales ante Nacional de Montevideo (octavos), Racing (cuartos) y Palmeiras (semifinales), pero el sueño se desvaneció en la final ante Fluminense disputada en el Maracaná de Río de Janeiro.
El punto de quiebre de su estadía en Boca se generó cuando quiso tomar a golpes de puño a un plateista luego de la derrota en el Superclásico con River disputado en la Bombonera en septiembre de 2024. Desde allí, solamente jugó dos partidos oficiales más con el buzo de arquero azul y oro y atravesó nuevas dificultades con su rodilla que lo llevaron a pasar por el quirófano nuevamente. Fue incluido por Miguel Ángel Russo en la nómina del Mundial de Clubes, pero ni siquiera llegó a firmar planilla como suplente en ninguno de los tres encuentros. En vísperas del término de su contrato en la Ribera, Argentinos Juniors lo solicitó sobre el cierre de 2025 amparado en el reglamento por la lesión ligamentaria del Ruso Rodríguez. Chiquito rescindió en Boca y firmó en La Paternal.